planeta aceituna

mina

viernes, 21 de marzo de 2014

Gentes guarras. Habelas hainas!

Hace siglos que no escribo. Y ya me va haciendo falta despotricar...
Me cago en la gente maleducada y guarra. Puro ejemplo de buena educación, lo sé, pero algo harían... Algo? Algo?! Nada!!!
Soy consciente de que la convivencia es uno de los aspectos de la vida social más complicados, y reconozco que no he tenido mucho éxito en ocasiones anteriores en que he tenido que compartir piso. La primera razón es que soy una persona a la que no le gusta discutir. Como soy bastante tolerante, procuro evitar enfrentamientos, lo cual suele derivar en una explosión del más hiriente sarcasmo cuando llego al punto de 'hinchárseme los cojones', así tal y como suena. Dicho sea de paso, esta actitud mía de evitar enfrentamientos suele ser entendida por subnormales y maleducados a los que me refiero en este artículo, como una muestra de debilidad o una libertad inherente para hacer lo que les salga de los huevos. ¿Os he dicho anteriormente que voy a hablar sobre gente maleducada? Me cago en su puta madre. 
Acerca de mis otras experiencias de convivencia, fueron en pareja, y los detonantes de la explosión fueron sentimentales, no puramente que fuesen unos cerdos. Gracias hombres por vuestra honestidad. 

Así que allá vamos, amiguitos, con un listado de lo que he tenido que vivir durante los últimos 8 meses, y los 3 que aún me quedan por soportar.

Ejemplos de pésima educación en la convivencia: 

- no respetar los turnos establecidos de limpieza/tareas domésticas. Cabe destacar en este punto que la limpieza se organiza de la siguiente manera: tú limpias el baño y yo cocino-friego-y limpio el resto de la puta casa. Desde Agosto el baño se ha limpiado 2 veces. Dad rienda suelta a vuestra imaginación. Ahora multiplicadlo por 6 y voilá! Cuando cesen las arcadas continuad con la lectura.
- cocinar para uno mismo y encerrarse en la habitación a comer (hilarante)
- encerrarse en la habitación y salir cómo los perros al olor de la comida hecha preguntando: Podemos comer ya? tengo hambre.
- vivir encima (literalmente) del supermercado más cercano (imposible más cercano) y no bajar a la compra NUNCA, sólo si yo voy también.
- acabar con las existencias y ni siquiera notificarlo.
- acabar el papel higiénico y coger un rollo nuevo, pero en vez de cambiarlo, volver a ponerlo dentro del armario dejando el cartón vacío en el portarollos.
- bajar a la lavandería corriendo (tenemos lavandería comunal en el sótano) media hora antes de la hora que yo reservé 2 días antes. Hay un tablero donde reservar día/hora.
- y mil cosas más que con el paso del tiempo se han convertido en rutina y ya ni me molestan.

Ejemplos de clara insalubridad en el hogar:

- no cambiar las sábanas desde Agosto (estamos en Marzo amiguitos) Mis sábanas, las que yo te he prestado porque tú no tenías... qué puto asco! se van directas a la hoguera en San Juan! Y tan directas, que estoy segura que obedecerán mis órdenes e irán ellas al trote; aunque igual se rebelan en pro de su nueva ama y me atacan durante la noche...
- ducharse una vez a la semana y dejar el plato de la ducha lleno de pelos y miasmas, puaj.
- fregar sólo la parte usada de los platos, con los consiguientes churretes en zonas aledañas por haber estado apilados en el fregadero sobre otros enseres también sucios.
- rascarse las costras y comérselas. Voy a vomitar y ahora sigo.
- dejar que las bolsas de basura orgánica desborden por no cerrarlas y bajarlas al contenedor.
- y un largo etcétera...

Vivo en Noruega. Tengo 35 años. Comparto piso con una española de 48 años. ¿Creíais que era una adolescente?
Me cago en dios.

Hala, otro post alegre y divertido.

Pero hoy hace sol, mi perra y yo hemos dado un paseo de más de una hora, conversado con una desconocida autóctona (los noruegos y noruegas suelen ser muy agradables y sonrientes además de socarrones, aunque os hayan contado lo contrario) así que hoy es un buen día.

Larga vida a Def con Dos.