planeta aceituna

mina

martes, 6 de diciembre de 2016

No debería dejar pasar tanto tiempo entre entradas. Son, digámoslo así, terapéuticas, pero reconozco que soy de esas personas que acumula y acumula hasta que revienta. Yes, la vida me ha hecho asín.
De modo que la terapia llega todo a una, cuando ya me la suda todo y solo me apetece contestar mal.
Aún así molo mucho.

Cuando vives fuera has de enfrentarte a infinidad de situaciones que no esperabas. En casa te puede pasar igual, y de hecho pasa, pero al estar fuera es más fácil sentirte desbordado, porque no estas en tu hábitat, o al menos te sientes más vulnerable porque sientes que no dispones de los recursos con la misma facilidad que en casa. Pero es mentira. Si que se puede.

Bueno, pues dicho esto voy a saltar a otra cosa, mariposa, porque mi ansiedad no me permite mantener el foco por más de 10 minutos seguidos... Ooooh, mi amiga la ansiedad, tan dispuesta ella a arrimar el hombro siempre, leal compañera. 

Hablemos de la ansiedad. Esa alegre compañía que te mantiene en estado de alerta, hiperalerta, mas bien, cuando no es necesario en absoluto. Que estás cansada y necesitas dormir? nonono, no puedes, no vaya a ser que pase algo como, por ejemplo, el tiempo. O por el contrario, necesitas descansar pero tu cerebro se limita a desconectarse de tu cuerpo por unas horas pero sólo para poder vigilarlo mientras duerme, no vaya a ser que en un desliz olvidemos controlar el reloj cada minuto. 
Es curioso, a veces en la noche caigo rendida pero no descanso, solo me desenchufo... es como irse a dormir sin poner el teléfono a cargar, menuda metáfora más chunga...

Ahora estoy trabajando fuera, fuera de fuera, doblemente fuera, soy una emigrante que trabaja fuera, manda carallo... He dejado mi trabajo fijo para empezar mi propio negocio, y me doy cuenta de que he sido tratada como una inmigrante y no como una extranjera. Burn out. Completamente quemada. Me doy cuenta ahora, que no sigo en el mismo sitio de mierda, de lo mucho que he currado, tanto que ahora que tengo más tiempo para mi y que hago lo que realmente quiero hacer, tengo problemas de ansiedad. Problemas de ansiedad por bajar el ritmo! Mecagoenmiputamadre! Y en la de mi ex-jefa también, de paso. Mi querido Giorgio, cuanta razón llevas cuando dices que el mundo es de los maleducados.

Si, amiguitos, es dura la vida del currante. Ahora que tengo tiempo para mi, no tengo energía para nada. Y los nervios tardan en restaurarse de lo lindo, así que qué nos deparará el futuro? probablemente mucho vino y bañeras de agua caliente, que alivian mas que muchas otras drogas. No me gusta depender de ansiolíticos, y aprendí hace años que una copa de vino hace milagros.

Próxima estación: vida de pareja. 

Igual empiezo ahora. Venga va, que lo estáis deseando. 
Vivir en pareja es... Es un coñazo. Por supuesto tiene muchas cosas buenas, pero yo soy un poco rara y me echo de menos. Echo de menos el silencio. 
No es verdad, no es un coñazo, bueno, un poco si, pero lo del silencio si que es verdad. Yo siempre me imaginé, desde pequeña, cuando empecé a pensar en relaciones sentimentales, antes siquiera de tener la primera relación, me imaginaba viviendo sola, en un pequeño apartamento, con un perrito o un gato, y pasando el fin de semana con mi pareja, en tu casa o en la mía? No suena genial? a mi me parece el plan perfecto, pero porque debo ser una marciana. 
Necesito mi tiempo, mi espacio, mi silencio, mis canturreos, mi música, madre mía, hace siglos que no escucho música, imperdonable... puta ansiedad... 

Hala, por hoy yastá.

Ha det bra






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